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Los roedores campan a sus anchas por los jardines de esta céntrica vía y han hecho sus nidos en los árboles, desde los que saltan al paseo provocando la indignación de los ciudadanos MAR GÓMEZ Las ratas se han adueñado de la alameda de San Antón. Los roedores campan a sus anchas por los jardines centrales de esta vía provocando la indignación de los ciudadanos que utilizan esta calle como zona de paseo y de descanso. La plaga se extiende desde la plaza de España hasta el Escudo, recorriendo toda la Alameda. Los roedores se pueden ver sin necesidad de hacer grandes esfuerzos ni esperas ya que corren de parterre a parterre, e incluso escalan los árboles ante la estupefacción de los caminantes. "Es asqueroso. Aquí vienen muchos niños y ancianos a pasear y no es lógico que las ratas anden de un sitio para otro como si esto fuera jauja. Alguien debería hacer algo, especialmente en la plaza de España donde hay varias zonas de juegos para los más pequeños", explicaba ayer indignado un vecino de la zona. El Ayuntamiento ha recibido denuncias por este hecho, confirmó ayer a esta redacción el concejal de Sanidad, Nicolás Ángel Bernal. De hecho, ya hay una empresa de desratización tratando de exterminar a los roedores. "Hay muchísimos roedores y requiere su tiempo, aunque ya deben quedar menos. La desratización se está notando poco a poco", aclaró el edil. Las ratas han puesto sus nidos en lo alto de los árboles de la Alameda de San Antón. "Eso es positivo porque la empresa encargada de destruirlos los ve fácilmente. Cuando no sabemos donde están los nidos todo se complica y se alarga mucho, pero no es este caso", explica Nicolás Ángel Bernal. La presencia de los roedores es especialmente notable a última hora de la tarde y por la noche. "Estábamos paseando con nuestros niños y nos cruzamos con dos ratas. Los niños las confundieron con gatos por que eran enormes. Lo peor es que después se pusieron a escalar un árbol como si fueran ardillas", destacó una usuaria habitual de la Alameda de San Antón. La cercanía de la rambla de San Antón y la existencia de dos grandes solares abandonados, uno en el cruce de la alameda con la avenida Reina Victoria Eugenia y otro junto al escudo, son algunas de las razones que esgrimen los vecinos para justificar la presencia de las ratas. El solar que hay frente al escudo ha generado numerosas críticas en los últimos años. Los vecinos más cercanos han denunciado en numerosas ocasiones que era un nido de ratas porque está abandonado. Textos tomados de La Opinion de Murcia
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